Dormir

No hace falta ser alcohólico para malograr una vida, se puede hacer lo mismo siendo siempre puntual. No hace falta ser insomne para no dormir, se pueden secar los labios del noctámbulo lo mismo. No hacen falta ojos para las palabras: morirán igual. No te salva la obra. Pero si no eres insomne, puedes dormir.