Oración matutina

Hola, mundo. Buenos días. La primera hora del día nunca es fácil. Tengo miedo de no ser capaz de poder con el día, miedo de olvidar alguna de todas las cosas pendientes, de no llegar a todas las metas fijadas. Estoy acojonado. Procuro pensar en otras cosas pero esas también me terminan agobiando. Al final solo queda tomar el día con la confianza ciega de lanzarse al vacío. Confiar, pese a todos los temores, en que hoy, mundo, serás amable conmigo.