No es raro: tu presidente roba porque todos lo hacemos

Todos somos iguales ante la justicia, pero ¿se espera la misma responsabilidad de todos nosotros? ¿Tiene la misma responsabilidad el presidente de un país que el currante que tiene un trabajo temporal en cualquier lado? Supongo que la respuesta mayoritaria a esta pregunta es que no, que por supuesto la cabeza de una nación (o de una empresa, una organización...), tiene responsabilidades mucho mayores que las de un empleado en un trabajo más pequeño. Parece obvio. Y sin embargo, no deja de sorprenderme el ver comentarios que relativizan o excusan a los más poderosos con el argumento de "es que todos lo hacemos". En concreto, me refiero a cosas como los grandes casos de corrupción del PP, en los que no falta uno que salta: "bueno, todos hemos hecho alguna cosilla alguna vez". Primero, a pesar de ser cierto que somos en gran medida un país de "pillos" (por decirlo flojo), no es cierto que todos nos embarquemos en engaños y robos a la primera de cambio. Recuerdo un vídeo que señalaba el robo de bolis en la oficina, exponiendo que el que lo hace es tan culpable de ser deshonesto como el político que roba, y por tanto no puede criticarlo sin enmendar antes su mal hacer. Gran campaña -y necesaria- contra el fraude menor, pero ¿acertada? Esto me lleva al segundo punto: incluso cuando se está cometiendo una ilegalidad, no es lo mismo hurtar un bolígrafo de la oficina (y sí, con esto también me refiero a las triquiñuelas para con el mercado y Hacienda de trabajadores por libre, en negro, autónomos y pymes) que miles (y millones) de euros de los bolsillos de todos. Y sí, claro que esos robos de los ciudadanos de a pie también influyen en las arcas de todos los demás, pero no veo de ninguna manera cómo eso justifica que los más poderosos tengan un ápice menos de culpa moral en sus transgresiones.

Y no solo me refiero a transgresiones con la ley, sino también transgresiones como las estupideces que no dejan de salirle por los poros a mr.Trump, como aquello de poder entrarle a cañón a cualquier mujer sin importar su opinión, porque "te dejan hacerlo cuando eres una estrella". Los defensores de esta naranja parlante dicen que aquello no fue más que una típica "conversación de chicos en el vestuario", nada que no haya hecho todo hombre que se precie alguna vez en su vida. Vuelvo a lo mismo, primero: que NO, NO ES ALGO QUE TODA PERSONA CON PITO SE DEDIQUE A DECIR CUANDO NO HAY PERSONAS CON VAGINA DELANTE. Segundo: que aunque lo fuera (y sin duda, abundan gilipollas, estúpidos, machistas y personas decentes que se dejan llevar que terminan diciendo cosas similares), eso no es excusa de ninguna manera para una persona que pretende gobernar un país (y menos uno tan poderoso).

Uno piensa que lo lógico sería que nos gobernasen los más aptos, cualificados, sensibles, sabios, comedidos, inteligentes... Pero no, por lo visto para mucha gente tiene perfecto sentido que nos gobiernen ineptos más grandes que los tipos más imbéciles y deshonestos que nos cruzamos en nuestro día a día.